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El Gobierno reconoce a IU abusos de las ETT con trabajadores españoles en Holanda pero no ofrece soluciones

El diputado de Izquierda Unida Miguel Ángel Bustamante registró las preguntas al Gobierno por iniciativa de Eduardo Velázquez, co-portavoz de IU Exterior. 

El Gobierno del Partido Popular reconoce por escrito al diputado de Izquierda Unida Miguel Ángel Bustamante los abusos y las irregularidades a las que se enfrentan miles de trabajadores/as españoles/as que buscan trabajo en el extranjero, en este caso concreto sobre quienes lo intentan en los Países Bajos. No obstante, desde Moncloa se muestran satisfechos con la respuesta que se da a los afectados y no se ofrecen nuevas alternativas para erradicar los problemas.

El Ejecutivo constata en su respuesta parlamentaria a las explicaciones que exigió Bustamante en enero que son las Empresas de Trabajo Temporal (ETT) las que, pese a la legislación europea que les atañe para garantizar los derechos de los trabajadores extranjeros, maniobran de tal forma que ‘en la práctica, su condición de no residentes opera negativamente respecto al ejercicio de sus derechos, incluso en la fiscalidad’.

‘Las ETT que operan en el sector -reconoce el Gobierno- son conscientes de esta situación y suelen enviar de vuelta al cabo de un tiempo a estos trabajadores cuando surgen problemas, aprovechando para ello el factor de no residencia de estos trabajadores’.

Miguel Ángel Bustamante había exigido explicaciones al Ejecutivo, en especial a la ministra de Empleo y Seguridad Social, Fátima Báñez, para que detallara qué medidas va a tomar para evitar las actuaciones de “empresas de dudosa legalidad y las mafias ligadas a las migraciones” que abusan de “muchos trabajadores/as españoles/as que han emigrado a otros países de Europa buscando empleos ante la falta de puestos de trabajo en nuestro país”.

El diputado andaluz de IU centró buena parte de su iniciativa en el flagrante caso de los Países Bajos y utilizó el informe ‘Trabajar en Holanda’, elaborado para la Fundación 1º de Mayo de Comisiones Obreras. En éste se analiza la situación de un importante número de personas españolas que “trabajan en empresas de los Países Bajos dedicadas mayoritariamente al sector de la logística, en condiciones laborales enormemente precarias y que en muchos casos rozan la semiesclavitud”.

De ahí que Bustamante se muestre ahora “poco satisfecho” por la respuesta del Gobierno, ya que “parece mucho más autocomplaciente con las escasas medidas puestas en marcha que preocupado por el grave alcance real de estas prácticas, que siguen produciéndose”.

“Además -indica-, rechazamos la comprensión que muestra la respuesta con las prácticas que imponen las ETT contra los trabajadores. No vale con reconocer que se dan irregularidades laborales, sino que hay que mostrar más firmeza para erradicarlas. Eso sí, es comprensible hasta cierto punto esta actitud. El Gobierno sí señala que algo pasa con las ETT en los Países Bajos, pero es prácticamente imposible conseguir que haga lo mismo con las prácticas similares o aún más graves en España y, mucho menos, con la impresentable situación de precariedad, temporalidad y deterioro general del mercado laboral en nuestro país”.

En su iniciativa Bustamante ponía nombre y apellidos a estas empresas y denunciaba algunas de sus prácticas irregulares más comunes. Señaló que se contrata a los trabajadores/as españoles/as a través de ETT como Hobij, PRAN, 100PRO, T&S Flexwerk, Young Capital, Synergie, Otto, Covebo o Temporales en Holanda, que operan en España a través de sus propias páginas web o de páginas de búsqueda de empleo. “Una vez en los Países Bajos, los trabajadores firman un nuevo contrato cuyas condiciones suelen ser diferentes a aquellas del contrato que firmaron en origen”, denunciaba.

Añadió que entre los problemas que se encuentran una vez que llegan engañados a su destino están “los habituales ‘contratos de cero horas’, según los cuales los trabajadores ponen su tiempo semanal a disposición de la empresa sin que esta les garantice unas horas mínimas de trabajo. Este tipo de contratos hace que, como la empresa les costea el alojamiento y los pagos de los recibos del agua y la luz, muchos de estos trabajadores terminan incurriendo en ‘nóminas negativas’, es decir, generan menos dinero del que deben a las empresas”.

Miguel Ángel Bustamante lamenta el tono “comprensivo frente a lo que está pasando” que se aprecia en la respuesta del Ejecutivo. Esto se ve, por ejemplo, en apartados como el que indica que ‘la naturaleza del trabajo temporal y la puesta a disposición de los trabajadores a las empresas en función de las necesidades de mano de obra de las mismas hace que sea frecuente el cambio de empresa usuaria y, por tanto, a veces también de residencia de los trabajadores a una localidad más cercana a la sede de la empresa’.

También se ve cuando señala que ‘desde las Oficinas de los Países Bajos se informa a los trabajadores y se solicita a las ETT la necesidad de respetar las condiciones mínimas exigibles en especial la cobertura sanitaria y de transporte cuando se producen cambios de domicilio’.